viernes, 26 de diciembre de 2014

Mesa pizarra


No sé si será buena idea o no, dado que Adriana es un peligro andante con cualquier pintura en la mano. Mis paredes, muebles y sofá dan buena cuenta de ello. Y digo que no sé si será buena idea porque después de explicarle que no puede pintar en la mesa, sino sólo en el papel, darle una mesa para que pinte en ella no acabará por echar por tierra mis anteriores argumentos y terminaré con todas las mesas pintadas como antes.


Pero bueno, si me ha salido una futura decoradora de interiores tampoco puedo hacer mucho. Como decía la frase aquella de "si no puedes con el enemigo, únete a él". Así que hemos comprado pintura de pizarra y hemos transformado una mesa de las del ikea en una mesa de pizarra.


Había que esperar entre la primera y segunda capa unas 48 horas, y después de la segunda capa otras 48 horas, que desde luego no se han respetado... El concepto del tiempo es muy complejo para la edad de mis hijos, sobre todo si se trata de algo nuevo y divertido como pintar con tizas en una mesa, pero no ha quedado mal y ellos se lo pasan bomba.


Si os animáis a hacerlo os daré un par de consejos: 
- Usar un pincel de cerdas blanditas para que no queden marcadas las pinceladas.
- Armaros de paciencia para el: ¿Ya puedo pintar? ¿Ya está seco? ¿Cuánto falta?
- Y muy muy importante tener aguarrás a mano. Nosotros después de dar la primera capa nos dimos cuenta que no teníamos en casa y había que limpiar los pinceles y algunos pequeños accidentes... No os quiero contar como termino todo.
¡Y a disfrutarlo!


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